En esta entrada aparecerá el prólogo de Hijos de Edos: Un viaje a lo desconocido para aquellos interesados en la obra que quieran comprobar si puede ir con su estilo o no.
PRÓLOGO
He viajado tanto por el mundo, he
conocido tantas culturas y tantos lugares que cuando echo la vista atrás pienso
que he tenido una vida plena. He vivido libre de las ataduras de mi familia. He
vivido como he querido… pero después recuerdo el daño que han causado mis
descubrimientos y no puedo evitar preguntarme si realmente mereció la pena… o
si tengo la culpa de todo.
Extracto del cuaderno de viajes de Mawinor Arleis.
rin estaba nervioso. ¡Katara! Vaya tarea le había
tocado. Entregar un mensaje a Nek-Al-Gor. Si el Santo Caballero hacía honor a
su fama, mediría tres metros, portaría una espada de cuatro y podría matar a un
hombre solo porque le desagradase su mirada. Serían rumores exagerados, claro
estaba. Solo iba a entregarle un mensaje. Dos, en realidad. Y ambos le
gustarían. No podía matarlo solo por eso. Era un Santo Caballero, y por lo tanto,
tenía que ser honorable. Su fama solo se debía a sus implacables cacerías. O eso
pensaba Arin.